Geografía Física


En este apartado podrás encontrar todos los temas correspondiente a la Geografía Física. Son cuatro:





1.- LA MESETA

La Península Ibérica se caracteriza por su forma maciza
.  Rodeada de mares que no penetran hacia el interior. Esta forma maciza viene dada por la gran anchura de la Península de oeste a este y por sus costas rectilíneas, sin apenas accidentes litorales
. Disposición periférica del relieve peninsular: Las montañas rodean la meseta y están próximas al mar. Esto dificulta la penetración de las influencias marinas y la propagación hacia el interior del poder temperante del mar, cuya acción queda limitada a una estrecha franja costera.

Tiene también una altitud media elevada: unos 660 metros (Francia es de 340, sólo es superada en Europa por Suiza). Esta altitud tan elevada, más que a la existencia de altas cordilleras que las hay, se debe a un bloque central elevado, la Meseta

El relieve

El relieve peninsular se dispone rodeando una gran unidad que es la Meseta. Esta es una zona de altas tierras dividida en dos sectores por el sistema Central: la submeseta norte y la submeseta sur, esta última ligeramente accidentada por los Montes de Toledo. La Meseta está circundada por rebordes montañosos (Macizo Galaico, cordillera Cantábrica, sistema Ibérico y Sierra Morena) y por dos depresiones exteriores (depresiones del Ebro y del Guadalquivir), encerradas a su vez por cadenas montañosas periféricas (Pirineos, Cordillera CosteroCatalana
y Cordilleras Béticas).

Entre sus características generales destaca su altura media superior a  600 metros. Es además el núcleo más antiguo de la Península. Se formó en la Era Primaria a partir del antiguo Macizo Hespérico, surgido en la orogenia herciniana, que, posteriormente fue erosionado a finales de la era Primaria y durante la era Secundaria. En la Era Terciaria la Meseta fue deformada y destruida en gran parte durante la orogénesis alpina.
En un principio estaba inclinada hacia el Mediterráneo, pero en el Terciario basculó  hacia el Atlántico.

1.-  Respecto a los materiales, en la mitad oeste de la Meseta afloran únicamente los materiales antiguos del zócalo (rocas silíceas, como la penillanura zamorano-salmantina y la extremeña) arrasadas por la erosión hasta convertirlos en una llanura. El relieve está constituido por penillanuras o superficies de erosión muy suavemente onduladas. En la zona de contacto de las penillanuras con las cuencas sedimentarias de la Meseta los ríos crean profundas gargantas al encajarse sobre los materiales duros de las penillanuras.

2.-  También afloran estos materiales (granito, gneis…) en los dos sistemas montañosos que encontramos en su interior:
a) Sistema Central: Separa las 2 submesetas. Su máxima altura: es el Pico Almanzor: 2590 metros. Se originó en la  Orogenia Alpina y está  constituido por un conjunto de bloques levantados que forman las sierras (horst) y de bloques hundidos (graben) que forman los valles, cortados por fallas transversales que comunican las submesetas norte y sur: Sierras (Sierra de Guadarrama, Somosierra, Gredos, Peña de Francia y Gata) y Valles (Lozoya, Tiétar, Jerte, Amblés). Domina el modelado granítico (domos, berrocales, caos granítico…)
b) Montes de Toledo:
Son de menor altura y dividen en dos a la submeseta sur, separando las cuencas hidrográficas del Tajo y del Guadiana. Su altitud es menor, entre los 1200 y 1400 m.

3.-  En cambio, en el centro de la Meseta encontramos materiales arcillosos y en la parte este los  calizos dando lugar a Cuencas sedimentarias interiores tanto en la  submeseta norte como en la sur. Estas cuencas constituyeron, primero, lagos y luego, se rellenaron con materiales terciarios. El resultado fue un relieve de páramos, campiñas y cuestas.
Los páramos son superficies estructurales planas y elevadas formadas por los estratos duros
calizos (zona norte y este de la cuenca de la submeseta norte y en la zona este de la submeseta sur: La Alcarria, Mesa de Ocaña y La Mancha).
Las campiñas son llanuras bajas suavemente onduladas recorridas por ríos. Se forman donde
los páramos han sido erosionados y afloran las arcillas y margas de los niveles inferiores (vallesmuy amplios de tierras arcillosas). Las campiñas más destacadas son las recorridas por los ríos Duero, Tajo y Guadiana.
Las cuestas son zonas inclinadas entre los páramos y las campiñas.
La cuenca de la Submeseta Norte es más alta (800- 850 metros de altitud media), es más uniforme, ya que toda ella pertenece a una sola cuenca hidrográfica (la del Duero), y está casi   totalmente encerrada por una serie de montañas, salvo en el Oeste(Cordillera Cantábrica, Sistema Ibérico, sistema Central, Macizo GalaicoLeonés).
La cuenca de la Submeseta Sur es más baja (500-700metros), está accidentada en su parte media por los Montes de Toledo, que la dividen en dos cuencas hidrográficas (Tajo y Guadiana) y se abre al Océano Atlántico.

El clima

En  el interior peninsular, las precipitaciones descienden, la estación seca es acusada  y el invierno se vuelve más frío. Es lo que conocemos como clima mediterráneo interior o continentalizado, perteneciente al dominio climático mediterráneo, correspondiendo al conjunto de la Meseta. En esta amplia zona, las precipitaciones son débiles-siempre inferiores a 600 mm- y descienden de norte a sur y de oeste a este; el invierno puede ser seco, debido a la formación de anticiclones fríos de origen térmico, y, en verano, las temperaturas pueden favorecer la formación de lluvias de convección, son las típicas tormentas estivales que se producen al final de la tarde. Pero en general los veranos se caracterizan por escasas precipitaciones lo que unido a las altas temperaturas determinan un período de varios meses de aridez estival. Las temperaturas medias anuales oscilan entre 10º y 14º C y la amplitud térmica es muy elevada como consecuencia del frío invernal y del recalentamiento estival. De uno a seis meses las temperaturas medias no superan los 6º C y las heladas son abundantes. Las causas de estos caracteres térmicos hay que buscarlas en la atenuación de la influencia marítima, bien por la lejanía del mar, bien por la existencia de sistemas montañosos que obstaculizan la llegada de los flujos marítimos (continentalidad)
En las áreas montañosas  como el Sistema Central las condiciones de temperatura y precipitación se ven alteradas por la altitud y encontramos un clima  de montaña.

La vegetación

Pertenece a la región mediterránea. El principal rasgo de la vegetación es su carácter perennifolio, que deriva de las exigencias de adaptación al medio que impone el clima. El clima mediterráneo presenta una aridez estival muy acusada a la que se han adaptado las plantas desarrollando mecanismos para reducir la evapotranspiración y conservar la humedad del suelo. Por eso, la vegetación mediterránea tiene hojas pequeñas muy duras y coriáceas, y una raíz extensa y profunda que se hunde vigorosamente en el sustrato. En su fase clímax, el bosque mediterráneo tiene como especie más representativa la encina. La gran extensión ocupada por la encina obedece a su carácter acomodaticio, que le permite ocupar suelos y climas diversos, y alcanzar altitudes de hasta 1000 metros en la meseta septentrional, gracias a su capacidad para resistir las frías temperaturas invernales. Al abrigo de la encina, aprovechando el microclima creado por ella, surgen multitud de especies arbustivas, como el madroño, la coscoja, el lentisco, la jara, y una gran variedad de plantas aromáticas (espliego, lavanda, tomillo, romero…)
Pese a que la encina es la especie más extendida y adaptable, en ocasiones es desplazada por otras especies. Así, es sustituida por el alcornoque, cuya singular corteza, el corcho, es objeto de explotación industrial y de la actividad colmenera, que aprovecha el rico y variado polen de la flora mediterránea como base de una miel de excelente calidad.
No obstante, el bosque mediterráneo ha sufrido una profunda degradación fruto de la acción antrópica (talas, incendios…) y hoy o bien ha desaparecido o ha sido sustituido por especies secundarias como el pino o por matorrales: maquia, garriga, estepa. Como ejemplo de explotación sostenible cabe mencionar la dehesa.

La hidrografía

Los grandes ríos de la Meseta desembocan en la vertiente atlántica. Adaptados a las condiciones del relieve y a la inclinación de la Meseta, los ríos atlánticos son largos y de pendiente muy suave. Su régimen es pluvial subtropical o mediterráneo continental. Es propio de las tierras del interior, de la España seca, en las que la precipitación anual es reducida, está mal distribuida en el tiempo y presenta una aridez estival muy pronunciada, que se acrecienta por las elevadas temperaturas. Las diferencias de caudal son notables entre períodos de máxima abundancia de aguas y la de estiaje. Los principales ríos son:
· Duero. Es el río de la submeseta septentrional. Su cuenca hidrográfica es la mayor de España, aproximadamente unos 100000 Km². Nace en los Picos de Urbión, en el Sistema Ibérico, y desemboca en Oporto, tras un recorrido de 913 Km. Su caudal es de 660 m³/s. Pasa por Soria, Aranda del Duero, Toro y Zamora. Tiene una tupida red de afluentes que recoge aguas de la cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y el Sistema Central, y es responsable de su elevado caudal. Los más importantes son el Pisuerga y el Esla, por el norte, y el Adaja y el Tormes, por el sur. Su curso sirve de frontera con Portugal y en este tramo se encaja profundamente en la zona conocida como los Arribes del Duero, donde se construyó uno de los mayores complejos hidroeléctricos peninsulares.
· Tajo. Es el río más largo de la península Ibérica (1202 Km). Nace en la sierra de Albarracín (Teruel), y discurre entre el Sistema Central y los Montes de Toledo, pasando por Aranjuez, Toledo, Talavera de la Reina y Alcántara. Desemboca cerca de Lisboa, en el mar de la Paja, formando el estuario del mismo nombre. Sus principales afluentes son el Jarama, el Guadarrama, el Alberche, EL Tiétar y el Alagón.
· Guadiana. Tradicionalmente se señalaban las lagunas de Ruidera como su lugar de nacimiento. Hoy, éste se sitúa aguas abajo. Con una longitud de 840 Km, es el menos caudaloso de los grandes ríos peninsulares, pues sólo desagua 79 m³/s. Pasa por Mérida y Badajoz, y desemboca en Ayamonte, tras formar frontera entre España y Portugal. Sus principales afluentes por la derecha son el Záncara y el Cigüela y, por la izquierda, el Jabalón y el Zújar. En su cuenca se han construido grandes embalses para la irrigación agrícola, entre los que destaca el de La Serena, el mayor de España y uno de los de mayor capacidad de la Europa occidental.

 



 2.- LOS REBORDES MONTAÑOSOS DE LA MESETA


La Península Ibérica se caracteriza por su forma maciza
.  Rodeada de mares que no penetran hacia el interior. Esta forma maciza viene dada por la gran anchura de la Península de oeste a este y por sus costas rectilíneas, sin apenas accidentes litorales
. Disposición periférica del relieve peninsular: Las montañas rodean la meseta y están próximas al mar. Esto dificulta la penetración de las influencias marinas y la propagación hacia el interior del poder temperante del mar, cuya acción queda limitada a una estrecha franja costera.

Tiene también una altitud media elevada: unos 660 metros (Francia es de 340, sólo es superada en Europa por Suiza). Esta altitud tan elevada, más que a la existencia de altas cordilleras que las hay, se debe a un bloque central elevado, la Meseta

El relieve peninsular se dispone rodeando una gran unidad que es la Meseta. Esta es una zona de altas tierras dividida en dos sectores por el sistema Central: la submeseta norte y la submeseta sur, esta última ligeramente accidentada por los Montes de Toledo. La Meseta está circundada por rebordes montañosos (Macizo Galaico, cordillera Cantábrica, sistema Ibérico y Sierra Morena) y por dos depresiones exteriores (depresiones del Ebro y del Guadalquivir), encerradas a su vez por cadenas montañosas periféricas (Pirineos, Cordillera CosteroCatalana y Cordilleras Béticas).

El relieve


Los rebordes montañosos de la Meseta son el Macizo Galaico Leonés, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y Sierra Morena. Se formaron en la Era Terciaria por el levantamiento de bloques de la Meseta o por el plegamiento de los materiales depositados por el mar en el borde oriental de la Meseta.

a) Macizo Galaico Leonés:
Situado en el extremo noroccidental de la Península. Su mayor altura es Cabeza de Manzaneda con 1780 metros. Se formó en la Era Terciaria por el levantamiento del ángulo noroeste del zócalo de la Meseta durante la orogénesis alpina, sus materiales, por tanto, son paleozoicos. El relieve presenta montañas redondeadas de poca altura, cortadas por multitud de fallas.

b) Cordillera Cantábrica:
Amplio conjunto montañoso de 400 km de longitud que se extiende desde el Macizo Galaico Leonés hasta los Pirineos, presenta cierta disimetría (vista desde la meseta, la Cordillera Cantábrica solo presenta alturas de cientos de metros pero desde el mar, la sensación de altitud es mayor).. Es el límite entre la España verde y la España seca de la Meseta: impide la entrada de borrascas. Pico más alto: Torre de Cerredo (2650 m).
Tiene dos sectores bien diferenciados:
El sector Oeste, el Macizo Asturiano, se formó en la Era Terciaria por el levantamiento de este sector del zócalo de la Meseta durante la orogénesis alpina, dando origen a un extenso territorio montañoso de bloques hundidos y levantados sobre materiales duros,  paleozoicos (pizarras y cuarcitas). Los Picos de Europa, en cambio, están formados por calizas muy antiguas en las que los ríos han labrado profundas gargantas.
El sector Este de la cordillera, la Montaña Cantábrica, se formó en la Era Terciaria por el plegamiento de materiales secundarios depositados por el mar en el borde de la Meseta. Aquí el zócalo  está cubierto por un conjunto de calizas plegadas donde predominan los fenómenos kársticos.

c) Sistema Ibérico.
Tiene unos 400 km de longitud, con una orientación NO-SE, su anchura llega a superar los 100
km. Es una cordillera intermedia, formada en la Era Terciaria por el plegamiento de sedimentos depositados por el mar  en el borde oriental del zócalo de la Meseta. Sobre estos materiales  actúa la orogenia alpina, con resultados muy diferentes dependiendo de los materiales.
En la estructura del Sistema Ibérico se distinguen dos sectores:
El tercio norte, de dirección NO- SE, incluye las mayores alturas de la cordillera (Picos de Urbión, Moncayo con 2316 m).
Desde el sureste de Soria el sistema Ibérico se bifurca en dos ramas: la rama interior o castellana (Sierra de Albarracín, paleozoica, y serranía de Cuenca, caliza) y la rama exterior o aragonesa (sierras de Javalambre y Gúdar, de materiales calizos).

d) Sierra Morena.
Tiene una longitud de unos 400 km, desde el norte de Huelva hasta Albacete, se formó en la Era Terciaria por el empuje desde el sur al levantarse las cordilleras Béticas. El nombre viene del color oscuro de las rocas, pizarras, y de la vegetación, jaras, que dan una sensación de penumbra.
No es realmente una cadena montañosa, sino un peldaño que separa el antiguo macizo de la Meseta del Valle del Guadalquivir. Se considera como una falla única o como un conjunto de fallas que descompondrían el labio de la Meseta en numerosos bloques. Este escalón es apenas perceptible si vemos Sierra Morena desde la Meseta (cerros de escasa altura), pero si lo vemos desde Andalucía, se nos presenta como un muro de casi 1000 metros de altitud. Sus sierras más destacadas son Madrona, Pedroches y Aracena.

El clima

Al tratarse de áreas de montaña posees unas características comunes a los espacios montañosos: descenso de temperatura (gradiente térmico: 6º cada 1000m ), distinta insolación sobre las vertientes de solana y umbría, la reducida amplitud térmica de las cumbres, el aumento de precipitaciones en la montaña. (efecto Foëhn).  Lógicamente todos estos aspectos experimentan variaciones dependiendo el área climática en que se encuentre: Macizo Galaico Leonés y Cordillera Cantábrica, en el dominio oceánico. Sistema Ibérico y Sierra Morena, en el dominio mediterráneo.
En general es un clima frío, con meses por debajo de 0º C, las precipitaciones son abundantes, superiores a 1000 mm, producidas a veces en forma de nieve que en algunos lugares no desaparece en todo el año, acompañadas de temperaturas medias negativas en invierno y muy frescas en verano.

La vegetación

En áreas de  montaña, a altitud genera estratificación en pisos (cliserie vegetal). Son varios los hechos que explican la estratificación: el aumento de las precipitaciones, la disminución de las temperaturas, la orientación de las vertientes (barlovento y sotavento), la exposición al sol (solana y umbría)… consecuentemente la vegetación tendrá un desarrollo desigual y se escalonará en pisos:
Por lo general encontramos:
1. un piso basal ocupado por el bosque propio de su clima: en la zona atlántica, caducifolio, y en la mediterránea, perennifolio en la parte baja y caducifolio o de pinares a mayor altitud
2. piso supraforestal que incluye arbustos en la zona atlántica (brezo) y arbustos y matorrales espinosos en la mediterránea
3. En la cima dominan los prados en la zona atlántica, y matorrales, en la mediterránea
4.- A mayor altitud la vegetación es muy escasa (plantas rupícolas) y predominan los calveros rocosos.

la hidrografía

Gran variedad porque hablaríamos de ríos pertenecientes a ámbitos bioclimáticos muy diferentes:
. Miño.-  atlántico por su lugar de desembocadura, pero que no comparte rasgos con los restantes ríos de su vertiente, pues a todos los efectos es un río de la España húmeda.
. Duero.-. Es el río de la submeseta septentrional. Su cuenca hidrográfica es la mayor de España, aproximadamente unos 100000 Km². Nace en los Picos de Urbión, en el Sistema Ibérico, y desemboca en Oporto, tras un recorrido de 913 Km. Su caudal es de 660 m³/s. Pasa por Soria, Aranda del Duero, Toro y Zamora. Tiene una tupida red de afluentes que recoge aguas de la cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y el Sistema Central, y es responsable de su elevado caudal. Los más importantes son el Pisuerga y el Esla, por el norte, y el Adaja y el Tormes, por el sur. Su curso sirve de frontera con Portugal y en este tramo se encaja profundamente en la zona conocida como los Arribes del Duero, donde se construyó uno de los mayores complejos hidroeléctricos peninsulares.
. También cabría hablar de algunos afluentes de otras grandes arterias fluviales que nacen en Sierra Morena (Guadalimar y Jándula, afluentes del Guadalquivir) o en el Sistema Ibérico (Jalón, afluente del Ebro).




3.- LAS DEPRESIONES EXTERIORES A LA MESETA

La Península Ibérica se caracteriza por su forma maciza
.  Rodeada de mares que no penetran hacia el interior. Esta forma maciza viene dada por la gran anchura de la Península de oeste a este y por sus costas rectilíneas, sin apenas accidentes litorales
. Disposición periférica del relieve peninsular: Las montañas rodean la meseta y están próximas al mar. Esto dificulta la penetración de las influencias marinas y la propagación hacia el interior del poder temperante del mar, cuya acción queda limitada a una estrecha franja costera.

Tiene también una altitud media elevada: unos 660 metros (Francia es de 340, sólo es superada en Europa por Suiza). Esta altitud tan elevada, más que a la existencia de altas cordilleras que las hay, se debe a un bloque central elevado, la Meseta

El relieve peninsular se dispone rodeando una gran unidad que es la Meseta. Esta es una zona de altas tierras dividida en dos sectores por el sistema Central: la submeseta norte y la submeseta sur, esta última ligeramente accidentada por los Montes de Toledo. La Meseta está circundada por rebordes montañosos (Macizo Galaico, cordillera Cantábrica, sistema Ibérico y Sierra Morena) y por dos depresiones exteriores (depresiones del Ebro y del Guadalquivir), encerradas a su vez por cadenas montañosas periféricas (Pirineos, Cordillera CosteroCatalana y Cordilleras Béticas).

El relieve
Son cuencas o fosas prealpinas, de forma triangular, formadas en la era terciaria paralelamente a las cordilleras alpinas.  Luego se rellenaron con potentes espesores de sedimentos terciarios y cuaternarios y hoy constituyen relieves prácticamente horizontales.

a) La Depresión del Ebro.
Es paralela a los Pirineos y se encuentra cerrada por estos, por el sistema Ibérico y por la Cordillera Costero Catalana. Ocupa el lugar donde estuvo el antiguo Macizo del Ebro, que se hundió mientras se elevaban las cordilleras que lo bordeaban. La depresión estuvo, primero, ocupada por el mar, pero luego se cerró, transformándose en un gran lago hasta finales de la Era Terciaria, cuando el Ebro se abrió paso hasta el mar a través de la cordillera Costero Catalana. La zona está drenada por el río Ebro, el río discurre de manera simétrica y equidistante de ambos lados del triángulo.
En su zona central tiene un relieve llano  donde alternan las calizas duras que forman “mesas” y arcillas, margas y yesos más blandos que originan “badlands”. En los bordes, los conglomerados forman somontanos y piedemontes donde la erosión ha creado “mallos”.

b) La Depresión Bética o del Guadalquivir.
Es paralela a las Cordilleras Béticas y se dispone entre estas, Sierra Morena y el Océano Atlántico. Primero estuvo abierta al mar, luego se convirtió en un lago litoral o albufera y más tarde, por colmatación (relleno de una depresión mediante la sedimentación de materiales transportados por el agua) en marismas pantanosas, por ello se trata de una gran zona hundida. La zona está drenada por el río Guadalquivir, que discurre de manera asimétrica respecto a ambos lados del valle, rozando de manera casi permanente Sierra Morena.
El Guadalquivir entra en contacto con el océano a través de una zona libre y ampliamente abierta al Atlántico: las marismas del Doñana, de aquí que el río andaluz sea navegable en buen parte de su curso inferior.
El relieve, dado el predominio de las arcillas, modela “campiñas” suavemente onduladas, pero si surgen calizas, se forman “mesas y cerros testigo”.

El clima

Existen importantes diferencias en este aspecto entre las dos depresiones exteriores:
. En la Depresión del Guadalquivir el clima es mediterráneo con dos variedades:
-        El litoral presenta un clima mediterráneo costero de influencia atlántica. Las precipitaciones son escasas (entre 500 y 700 mm  anuales) pero más abundantes que las del litoral mediterráneo porque se ven en mayor medida influenciadas por el paso de las borrascas atlánticas.
-        En el interior de la depresión el clima es mediterráneo semicontinentalizado. En invierno se ven influenciadas por las borrascas atlánticas pero, en verano, domina el anticiclón de las Azores. En consecuencia las precipitaciones son más bajas y la amplitud térmica mayor, con inviernos moderados y veranos muy calurosos. La aridez aumenta a medida que avanzamos hacia el SE.

También en la Depresión del Ebro el clima mediterráneo presenta dos variantes:
-        en los bordes, el clima es mediterráneo continentalizado, caracterizado por el aislamiento de las influencias marinas. Las precipitaciones son escasas (entre 300 y 800 mm anales) y se distribuyen irregularmente con un mínimo en verano y un máximo en las estaciones equinocciales. La amplitud térmica es muy alta (superior a los 18ºC) con veranos cálidos e inviernos fríos.
-        En el centro de la depresión es clima es mediterráneo subdesértico o estepario, pues las precipitaciones no alcanzan los 300 mm. Son el resultado de del aislamiento de la zona de la influencia de las borrascas atlánticas por la barrera del Sistema Ibérico y la nula influencia del Mediterráneo por la posición de la Cordillera Catalana.


La vegetación

Ambas depresiones pertenecen a la región mediterránea. El principal rasgo de la vegetación es su carácter perennifolio, que deriva de las exigencias de adaptación al medio que impone el clima. El clima mediterráneo presenta una aridez estival muy acusada a la que se han adaptado las plantas desarrollando mecanismos para reducir la evapotranspiración y conservar la humedad del suelo. Por eso, la vegetación mediterránea tiene hojas pequeñas muy duras y coriáceas, y una raíz extensa y profunda que se hunde vigorosamente en el sustrato. En su fase clímax, el bosque mediterráneo tiene como especie más representativa la encina, pero también el alcornoque.

En el caso de la Depresión del Guadalquivir, al ser un área de gran potencial agrícola, estas especies han sido eliminadas y han quedado relegadas a zonas de pendiente y suelos no aptos. El pino piñonero  y el eucalipto, especies secundarias, destacan en Doñana, Huelva, Cádiz y Sevilla.
Sin embargo, la vegetación más extendida es el matorral que resulta de la regresión del bosque por la acción antrópica( garriga, maquia…) Existen también áreas de vegetación específica como los humedales y las marismas de la desembocadura del Guadalquivir.

En cuanto a la Depresión del Ebro, el bosque perennifolio  se localiza en el dominio climatico mediterráneo continentalizado, pero en el área de clima mediterráneo subdesértico predomina la estepa pues la sequía impide el crecimiento de los árboles. Está formada por hierbas bajas, entremezcladas con arbustos espinosos sobre suelos muy pobres


La hidrografía

Estas depresiones están recorridas, como índica su propio nombre, por dos de las más importantes arterias fluviales peninsulares: El Ebro, perteneciente a la vertiente atlántico y el Guadalquivir , perteneciente a la vertiente atlántica.

. Guadalquivir. Nace en la sierra de Cazorla, provincia de Jaén, y desemboca en Sanlúcar de Barrameda tras un recorrido de 560 Km por las fértiles tierras de la depresión bética. Pasa por Andujar, Córdoba y Sevilla. Recoge aguas de Sierra Morena a través de los afluentes de su margen derecha, que son cortos y objeto de intensa regulación y aprovechamiento. Los más importantes son el Guadalimar, Jándula, Guadalmellato, Bembézar y Viar. Por la margen izquierdanrecibe al Guadiana Menor y al Genil, que nace en Sierra Nevada y riega la fértil vega de Granada.

· Ebro. Es el más importante de los ríos exteriores a la Meseta. Su cuenca hidrográfica supera los 95000 Km² y su caudal es elevado. Nace en las cercanías de Reinosa (Cantabria), pasa por Haro, Logroño y Zaragoza, y desemboca en Tortosa, formando el delta que lleva su nombre. Tiene una longitud superior a los 900 Km y representa la paradoja de ser una vía muy caudalosa sobre una zona muy seca, lo que es posible gracias a los afluentes de los Pirineos y del Sistema Ibérico. Tiene un régimen complejo, resultante de la alineación pluvial de su cabecera y nivo-pluvial y pluvio-nival de los afluentes montañosos. Desde el Pirineo descienden el Aragón, el Gállego y el Segre, y desde el Sistema Ibérico, el Jalón, con su afluente, el Jiloca.



4.- LAS CORDILLERAS ALPINAS

La Península Ibérica se caracteriza por su forma maciza
.  Rodeada de mares que no penetran hacia el interior. Esta forma maciza viene dada por la gran anchura de la Península de oeste a este y por sus costas rectilíneas, sin apenas accidentes litorales
. Disposición periférica del relieve peninsular: Las montañas rodean la meseta y están próximas al mar. Esto dificulta la penetración de las influencias marinas y la propagación hacia el interior del poder temperante del mar, cuya acción queda limitada a una estrecha franja costera.

Tiene también una altitud media elevada: unos 660 metros (Francia es de 340, sólo es superada en Europa por Suiza). Esta altitud tan elevada, más que a la existencia de altas cordilleras que las hay, se debe a un bloque central elevado, la Meseta

El relieve peninsular se dispone rodeando una gran unidad que es la Meseta. Esta es una zona de altas tierras dividida en dos sectores por el sistema Central: la submeseta norte y la submeseta sur, esta última ligeramente accidentada por los Montes de Toledo. La Meseta está circundada por rebordes montañosos (Macizo Galaico, cordillera Cantábrica, sistema Ibérico y Sierra Morena) y por dos depresiones exteriores (depresiones del Ebro y del Guadalquivir), encerradas a su vez por cadenas montañosas periféricas (Pirineos, Cordillera CosteroCatalana y Cordilleras Béticas).

EL RELIEVE

Las Cordilleras Exteriores de la Meseta son los Pirineos, los Montes Vascos, la Cordillera
CosteroCatalana y las Cordilleras Béticas. Se formaron en la orogénesis alpina de la Era
Terciaria, al plegarse sedimentos secundarios en las fosas oceánicas bética y pirenaica entre
antiguos macizos que actúan como topes. Por tanto, predominan los materiales calizos.

a) Pirineos.
Forman la frontera entre España y Francia, se trata de una gran cordillera con una longitud de 440 km. Es el cinturón montañoso más elevado de España con varias cimas por encima de los 3000 m: Aneto (3404) y Monte Perdido (3355). Son unas montañas jóvenes levantadas durante la orogenia alpina. En la cordillera se distinguen varias zonas:
El Pirineo Axial: Es la zona central, es el eje de la cordillera y tiene las mayores altitudes. Es el resto del macizo herciniano, formado por materiales duros como el granito.
El Prepirineo, formado por materiales sedimentarios y que se divide entre:
o Sierras interiores de cimas superiores a 2500 m.
o Sierras exteriores de unos 1500 m.
o Separadas por la depresión media.
Se trata de montañas recientes, cuyas cimas todavía no han sido arrasadas por la erosión, por eso presentan cimas escarpadas.
Por la humedad y la altura la erosión fluvial es muy fuerte, con numerosos valles transversales labrados por el Ebro y sus afluentes.
En sus cimas están los únicos glaciares activos de España, aunque son muy pequeños. Abundantes fenómenos kársticos en las zonas calizas: cañones, gargantas y cuevas.

b) Los Montes Vascos:
Son el elemento de conexión orográfica entre la Cordillera Cantábrica y los Pirineos.También están formados por tanto, por materiales calizos plegados durante la orogénesis alpina. Poseen formas suaves y de moderada altitud, siendo sus mayores elevaciones Aralar y Peña Gorbea.

c) La Cordillera CosteroCatalana:
Es una transformación de la zona oriental de los Pirineos, es un sistema de sierras que discurre
paralelo a la costa mediterránea durante 250 km de longitud. Cierra por el Este la Depresión del Ebro.
Se distinguen 3 alineaciones paralelas:
La Cordillera Costera: Discurre junto a la costa durante 250 Km cerrando la Depresión del Ebro. Presenta alturas en torno a los 600 metros (Altos del Garraf).
La Depresión Prelitoral: Fosa rellena de materiales arrancados por la erosión en las
cordilleras que la flanquean, lo que ha originado un valle de suaves ondulaciones y
muy fértil.
La cordillera Prelitoral es la más interior. Tiene las sierras más altas como el
macizo del Montseny, y que supera los 1700 m.

d) Las Cordilleras Béticas.
Presentan una gran complejidad geológica, se estructuran en dos sistemas montañosos separados por depresiones. Se extiende a través de 620 km desde el estrecho de Gibraltar hasta el Cabo de la Nao (Alicante), prolongándose bajo el mar hasta emerger de nuevo para formar el armazón de las islas Baleares. Cuenta con la mayor cima de la península: Mulhacén, 3478 m..
Se formaron por la compresión ejercida sobre los sedimentos depositados en el geosinclinal .Esta compresión provocó: el plegamiento de los sedimentos depositados en el geosinclinal originando la Cordillera. El hundimiento del valle del Guadalquivir y la fractura de Sierra Morena.
Tiene 3 grandes conjuntos:
El sistema Penibético: Bordea la costa, se formó en la Era Terciaria por el rejuvenecimiento del antiguo Macizo Bético Rifeño. Su relieve más destacado es Sierra Nevada.  A pesar de tratarse del zócalo (materiales duros) es precisamente aquí donde se encuentran las mayores alturas de la Península (Mulhacén y Veleta), circunstancia ésta que hubiera sido imposible de no haberse producido un fortísimo levantamiento vertical durante el movimiento alpino.
El sistema Subbético: Se localiza en el interior. Se extiende desde Cádiz al Cabo de la Nao y reaparece en las Islas Baleares. Las rocas sedimentarias están fuertemente plegadas: cimas muy agrestes, destacan las sierras de Grazalema, Cazorla y Ubrique.
La Depresión Intrabética: Entre las cordilleras Penibética y Bética, se encuentra fragmentada en varias depresiones pequeñas, se trata de una sucesión de hoyas a lo largo de 300 km (Ronda, Antequera, Granada, Guadix, Baza). Se trata de zonas deprimidas muy fértiles rellenas de materiales como arcillas y margas, alternados en ocasiones con calizas

El clima

Al tratarse de áreas de montaña posees unas características comunes a los espacios montañosos: descenso de temperatura (gradiente térmico: 6º cada 1000m ), distinta insolación sobre las vertientes de solana y umbría, la reducida amplitud térmica de las cumbres, el aumento de precipitaciones en la montaña. (efecto Foëhn).  Lógicamente todos estos aspectos experimentan variaciones dependiendo el área bioclimática en que se encuentran los Pirineos  y las Cordilleras Béticas. En general es un clima frío, con meses por debajo de 0º C, las precipitaciones son abundantes, superiores a 1000 mm, producidas a veces en forma de nieve que en algunos lugares no desaparece en todo el año, acompañadas de temperaturas medias negativas en invierno y muy frescas en verano.

La vegetación

En áreas de  montaña, a altitud genera estratificación en pisos (cliserie vegetal). Son varios los hechos que explican la estratificación: el aumento de las precipitaciones, la disminución de las temperaturas, la orientación de las vertientes (barlovento y sotavento), la exposición al sol (solana y umbría)… consecuentemente la vegetación tendrá un desarrollo desigual y se escalonará en pisos:
Por lo general encontramos:
1. un piso basal ocupado por el bosque propio de su clima: en la zona atlántica, caducifolio, y en la mediterránea, perennifolio en la parte baja y caducifolio o de pinares a mayor altitud
2. piso supraforestal que incluye arbustos en la zona atlántica (brezo) y arbustos y matorrales espinosos en la mediterránea
3. En la cima dominan los prados en la zona atlántica, y matorrales, en la mediterránea
4.- A mayor altitud la vegetación es muy escasa (plantas rupícolas, musgos y líquenes) y predominan los calveros rocosos.
En el caso de los Pirineos, entre el piso basal y el supraforestal, existe un piso subalpino,  donde aparecen coníferas como el abeto o el pino silvestre.

La hidrografía

Cierta variedad porque hablamos de ríos pertenecientes a ámbitos bioclimáticos muy diferentes:
. En la las cumbres centrales pirenaicas los ríos tienen un régimen nival. Su característica principal es la de ofrecer un régimen muy simple, con una estación de aguas muy altas a finales de primavera y verano, y un prolongado estiaje, durante los meses en los que las temperaturas son lo suficientemente bajas como para impedir la fusión de las nieves.
En las restantes cumbres montañosas, que tienen la altura suficiente como para recibir precipitación en forma de nieve y retenerla durante varios meses (Sierra Nevada), surgen los regimenes nivo-pluvial y pluvial-nival,
Desde el Pirineo descienden el Aragón, el Gállego y el Segre hacia el Ebro  y el Guadiana Menor y al Genil, que nace en Sierra Nevada y riega la fértil vega de Granada, son afluentes del Guadalquivir.

 


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.